Un movimiento sobre ruedas

paseo nocturno

La ciudad intransitable, el caos vehicular, la tendencia contaminante de los habitantes de la metrópoli, reunieron a ciclistas inconformes en una organización civil que ha encontrado respuestas del gobierno y que pedalea por una movilidad con menos autos y más accesible

RICARDO IBARRA

Y entonces, el éxtasis: el descenso a toda velocidad por la avenida López Mateos. La euforia masiva dirigida al interior de uno de los túneles subterráneos. Los cientos de ciclistas nocturnos gritan, silban, aúllan triunfantes y primitivos cuando las dos ruedas de su vehículo aceleran por efecto de la gravedad. Durante un par de minutos, al menos, el espacio privilegiado de los automovilistas es de ellos. Justo en ese instante de luz y maravilla surge una visión: la bicicleta puede ser un medio de transporte útil y funcional, y puede generar, además, diversión y placer.
Guadalajara reside uno de los movimientos bicicleteros más activos y concurridos del asfalto, como si los descendientes de aquella antigua ciudad conocida alguna vez como “pueblo bicicletero”, hayan recordado su origen y meta. Es en esta localidad donde contra los Nissan, General Motors, Ford, Volkswagen, Honda, Chrysler, Chevrolet, luchan los Gdl en bici, bici 10, Colectivo ecologista Jalisco, Muévete por tu ciudad, Ciudad para todos, Cámara rodante, Mi bici-o, y más.
La organización semanal de paseos nocturnos en bicicleta por las irregulares calles de la ciudad, la participación activa de estos ciudadanos no motorizados en acciones urbanas y su integración a nuevas redes sociales, los ha cohesionado en una voz civil frente a las autoridades municipales. Algunos de ellos integran desde agosto de 2008 el Consejo Ciudadano para la Movilidad Sustentable, grupo que recién entregó a los ayuntamientos de la zona metropolitana de Guadalajara el Plan maestro de movilidad no motorizada.
Este organismo ya logró respuestas por parte de los gobiernos, como la ciclovía de avenida Federalismo o la que se construye en avenida 8 de julio, incluso el revitalizado paseo Chapultepec.
Cada día son más los automovilistas que abandonan la protección de ese caparazón de fierro, su supuesta seguridad, y se integran a cualquiera de los paseos que hay casi todos los días de la semana: miércoles con Bici 10 o Paseo nocturno; jueves con Gdl en bici, cada mes; Bike to the bones, los viernes; y el tradicional paseo familiar, los domingos, en la Vía recreactiva, –aunque éste de carácter gubernamental–. También los viernes últimos de cada mes, los bicicleteros locales se unen al movimiento internacional Masa crítica. Cámara rodante organiza paseos los fines de semana, pero hacia afuera de la mancha urbana.
Juntos son capaces de mover hasta 100 mil ciclistas en un mes. El grupo que presume ser el más organizado y a quien más ciclistas convoca en una sola noche es Paseo nocturno. Su punto de reunión es en la fuente –casi todas las noches sin agua que le brote y al que faltó intervenir para rematar la remodelación del andador Chapultepec–, donde comienzan las avenidas México y Chapultepec. Es en este sitio al cual asisten más de 2 mil personas, que según su director en turno, Ricardo Aceves, prefieren la pedaleada nocturna, a partir de las 11 de la noche, a los miércoles de 2 por 1 en las salas de cine.

Ambientalistas
La única fuerza laboral aplicada a este medio de transporte es la propia y la única combustión emitida a la atmósfera citadina es la personal. Los músculos y energía de cada individuo generan el movimiento, las emisiones de dióxido de carbono son las del propio aliento consumado. No hay necesidad de hidrocarburos o químicos para andar –tal vez el petróleo utilizado en las llantas, y uno que otro plástico comprimido en algún accesorio–, pero no hay emisiones contaminantes.
Paseo nocturno tiene el registro por noche. Por ejemplo, en el recorrido que realizaron el 5 de agosto ahorró por bicicleta 1. 26 litros de gasolina, que equivalen a 4.71 pesos (magna). Cada uno dejó de emitir 2.92 kilogramos de Co2 y cada uno ganó 28 puntos en salud.
Este recorrido duró una hora y 20 minutos, con una distancia total de 14.040 kilómetros. Circularon por las avenidas Chapultepec, Vallarta, Golfo de Cortés, México, Clouthier, Sebastian Bach, Patria, Beethoven, de nuevo Clouthier, México, hasta el punto de salida. Y más: Si el ciclista pesaba entre 51 y 60 kilos, quemó 582 calorías. Alguien que pesara entre 101 y 110 kilos habría quemado 1067 calorías, lo equivalente a 4 hamburguesas, según la lista nutricional de la compañía del fast food transnacional, McDonald’s.
Ricardo Aceves parte cada miércoles ataviado como un Robocop de la bicicleta: casco con cámara de video integrada (para registrar todo el recorrido, cual personaje de la cinta “Strange days”), auriculares con micrófono, radio de circuito privado, sistema GPS integrado. Menciona algunos de sus cálculos ambientales: “Hemos tenido arriba de las seis toneladas de smog dejado de emitir en esa hora, por la gente que ha utilizado bicicleta. No todos llegan en bicicleta, hay que aceptar que vienen en carro. Pero es un monitoreo que se hace por cada bicicleta. Hay un estudio de la Secretaría de Energía, de los Estados Unidos, que te manifiesta cuánta cantidad de smog deja de emitirse en la ciudad por el uso de una bicicleta”. Ese es el sistema que le permite incluso calificar el grado de dificultad de cada paseo. El de aquella noche del 5 de agosto, de nivel 1.
Según el Instituto de Prospectiva y Medio Ambiente, de Heidelberg, Alemania, un automóvil con todos los adelantos para disminuir la contaminación (catalizadores, gasolina sin plomo), y con un bajo consumo energético, es capaz de producir en un promedio de 10 años: 44.3 toneladas de dióxido de carbono, 4.8 kilogramos de azufre, 46.8 kilos de óxidos de nitrógeno, 325 kilogramos de monóxido de carbono, 36 kilos de hidrocarburos y 26.5 toneladas de residuos… (y eso que dicho estudio europeo no califica las emisiones de nuestros autos “chocolate”).

Civiles
El uso diario de la bicicleta por las calles de Guadalajara ha convertido a muchos usuarios en activistas a favor de una ciudad más amable. Ciudad para Todos, organismo surgido en el otoño de 2007, es sólo una extensión de muchos de los ciclistas que buscan democratizar esa línea horizontal que es la calle.
La meta de este grupo, dirigido por Felipeno, al igual que otras agrupaciones civiles, son: formar una conciencia ciudadana y recuperar los espacios públicos a favor de cualquier habitante de la metrópoli. Dar seguimiento al funcionamiento y desempeño de los ayuntamientos municipales. Adecuar y mejorar las leyes y los reglamentos que rigen la movilidad en la ciudad. Y desarrollar proyectos y acciones que aporten alternativas de movilidad, como una extensa red de ciclopistas permanentes, transporte público de calidad, más y mejores espacios peatonales.
La casa de Patricia Martínez, en Santa Tere, parece un parquímetro de bicicletas. Hay viejas, nuevas, con diferentes estilos. Ella plantea uno de los principales objetivos cercanos del movimiento bicicletero: reformar el marco jurídico de la ciudad para reconocer a la bicicleta como un vehículo y que la próxima administración municipal mantenga en la agenda pública el tema de movilidad alternativa, entre ellos los espacios ciclistas y peatonales.
“A mediano plazo está la implementación de los proyectos que hemos impulsado. A largo plazo, nos gustaría ver más gente moviéndose en bicicleta, más espacios públicos cualificados”, explica la integrante de Gdl en bici y también miembro del Consejo Ciudadano para la Movilidad Sustentable, Patricia Martínez.
Una de las características de estas agrupaciones rodantes es que evitan el nombramiento de cargos o títulos jerárquicos, aunque sean fundadores o cabeza grupal. Con excepción de los miembros de Paseo nocturno, que tienen presidente y oficiales SYL (seguridad y logística). Un concepto que podría traducirse como: la democracia de la calle comienza por el equilibrio grupal. De hecho, Paseo nocturno es la única organización que permite el apoyo de Vialidad, Bomberos, Protección Civil, Ciclopolicías, hasta una ambulancia de rescate que facilita Base de control de emergencias.
Esto, de acuerdo a su actual coordinador, Ricardo Aceves, lo hace “el paseo ciclista más seguro de América Latina”, y también el recorrido “oficial” de Guadalajara que anuncia la Secretaría de Turismo a los visitantes extranjeros.
Yeriel Salcedo es uno de los voluntarios de Bici 10 (el grupo que sale cada miércoles de Plaza México a las 22:00 horas), y tiene una justificación para no permitir la asistencia institucionalizada: “Bien o mal, un ciclista urbano, cuando sale de su casa, no tiene la patrulla atrás ni a Vialidad o a un paramédico. Nosotros hemos tratado de enviar ese mensaje para que la gente se capacite y le pierda el miedo a la ciudad. Al final, cada ciclista sabe qué hace y qué no hace por su seguridad. Como ciclista es necesario saber sortear inconvenientes. Lo importante es que la gente se haga independiente, poder andar solo por la ciudad”.
Algunas de las acciones que iniciaron en días recientes es unirse al movimiento internacional conocido como Ghost bike (bicicleta fantasma), una forma de protesta ciudadana por los atropellamientos callejeros de los ciclistas, por parte de los automovilistas y choferes del transporte público. Colocaron la primera Bicicleta blanca (término actualizado para la ciudad), en el cruce de la avenida Mariano Otero y la calle Lluvia, atravesada en lo alto de un poste. Luego otras dos en Circunvalación y Puerto Ángel, donde una la adolescente de 13 años, Jéssica López Barajas fue arrastrada con su bicicleta por un conductor del Ayuntamiento de Guadalajara, y otra por la calle Gigantes.
Según Ciudad para Todos, 60 ciclistas estuvieron involucrados en accidentes en 2008; 12 fallecieron y 48 resultaron heridos. En este año se han identificado en los periódicos 6 muertos por automovilistas.
El movimiento en dos ruedas tendrá este año la sede del II Congreso Nacional de Ciclismo Urbano, el 18, 19 y 20 de septiembre, en Guadalajara, con ponentes locales, nacionales y extranjeros. Para Patricia Martínez, “que ocurra en esta ciudad no es menor. Se dio aquí por todos los movimientos que han estado ocurriendo”.
A pesar de que la serpiente de mil ruedas aún despierta el agresivo claxonazo de cinco pausas entre los conductores de las máquinas, en especial cuando la caravana nocturna detiene la rutinaria circulación automovilística, acciones como éstas pretenden lograr una ciudad que ofrezca igualdad de oportunidades de desplazamiento sin la necesidad del auto, y por medio de alternativas funcionales y seguras, además de económicas y saludables, como es la bicicleta.
Aún resta planear también 520 kilómetros de ciclovías para los casi 200 mil ciclistas que esquivan la accidentada ciudad.

Consumidores
La popularización del uso de la bicicleta ha reportado beneficios económicos a quienes se dedican a este rubro. Así lo confirmaron establecimientos como Bicicletas Charly o el Salón de la Bicicleta, quienes manifiestan que las ventas han sido regulares, a pesar de la crisis económica.
“Lo que más se esta pidiendo es para el ciclismo urbano, más accesorios y toda esa onda, como las cornetas y luces, salpicaderas y cadenas también. En general, las luces”, relata Belén, asistente en el Salón de la Bicicleta, compañía que, por cierto, vendió los biciclos azules que circulan por la Vía Recreactiva.
“En esta temporada lo que más hacemos son parches y frenos, cámaras”, reporta Karina, de Bicicletas Charly, quien vende piezas y realiza reparaciones a bicis.
Una empresa local que aprovecha el auge de esta alternativa para el transporte es BKT Mobiliario, quien ha instalado los blanquiazules Ciclopuertos por las banquetas de la metrópoli.
Rodrigo Vázquez, dueño de BKT Mobiliario, informó que hasta ahora han instalado 160 estaciones en la zona metropolitana. El diseño más popular y solicitado son el 001 y el 003, el primero es un módulo con seis plazas y el otro es individual, máximo dos vehículos.
Calculó que 35 por ciento de sus ventas han sido para instituciones gubernamentales, 50 por ciento para la iniciativa privada y el resto fueron donaciones a lugares propicios para el ciclopuerto, como cafeterías o restaurantes.
El costo de la 001 tiene un costo de 8 mil 100 pesos más IVA (con instalación incluida); la 003 cuesta mil 240 pesos más IVA.
El proyecto de BKT Mobiliario es distribuir en la urbe algunas estaciones de renta de bicicletas, incluso con sistemas de prepago, prestación automática. Hasta ahora cuentan con 50 bicicletas y mil 200 personas registradas con credencial.

Texto publicado en la revista Manos Libres

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s