Alerta en Castro por fuga de gas

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El Mensajero

Ricardo Ibarra

SAN FRANCISCO.– Un intenso olor a gas ocasionado por el presunto rompimiento de los ductos de gas en la calle Castro, obligó a bomberos y policías locales a acordanar dos cuadras de esta vía, famosa por ser punto de reunión de la comunidad homosexual.

Además de cerrar la calle, desde la avenida Market hasta la calle 19, las autoridades evacuaron a las personas que estaban en los concurridos negocios locales de la zona.

Vecinos y empleados del área reportaron que el rompimiento de las tuberías de gas fue ocasionada por maquinaria pesada que realizaba obras públicas, como informó Lucrecia Torres, trabajadora de una pizzeria.

“Llegaron y nos dijeron que había un derrame de gas, y en vez de preguntar más, salimos rápido, apagamos los hornos y pedimos a todos que salieran a la calle”, dijo mientras descansaba en una de las banquetas cercanas al lugar acordonado.

“Empezó enfrente del resurante, ahí se paró un Muni bus (transporte público) y el olor siguió, así que en lugar de preguntar, salimos corriendo”. Eso ocurrió antes de la 1:00 p.m., a unos metros del popular Castro Theatre.

Tras los bomberos y policías llegaron al lugar personal de la compañía PG&E, quienes simplemente dijeron que investigarán la causa de la fuga de gas, antes de proporcionar una declaración oficial.

Por lo pronto, el sistema de transporte está suspendido en el área y los habitantes del vecindario permanecen alertas a cualquier novedad.

El suceso recordó a los vecinos de la zona la trágica explosión por gas en la comunidad de San Bruno, al sur de San Francisco.

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Legalizar marihuana: Sí o no

 

Un fumador de marihuana en las calles de San Francisco. Foto: Ricardo Ibarra

Ricardo Ibarra

El Mensajero

SAN FRANCISCO.— Sí o no. Es la decisión que deberán responder los votantes de California este próximo 2 de noviembre cuando encuentren en la boleta electoral la Proposición 19, una ley que permitiría regular, controlar y gravar la cannabis (marihuana) en el estado.

Quienes están a favor de la iniciativa discuten que esta medida le permitiría al estado inhalar millones de dólares en ganancias obtenidas por los impuestos de este negocio de ensueño, que traería una nueva época dorada para California, con más empleo y desarrollo, como en su momento ocasionó la fiebre del oro.

Los opositores de la iniciativa ven la pesadilla, el “mal viaje” del consumo lúdico de la marihuana, un escenario caótico en los vecindarios, con más inseguridad en las calles y más adictos entre los miembros de las familias. Una infección comparada al genio que salió de la botella para nunca más volver.

Los voceros de ambas campañas, la del Sí y la del No, comentaron a El Mensajero las bases con las cuales defienden sus argumentos.

No a la 19

“Va a ser caótico y va a ser una pesadilla para California, por los vacíos de la iniciativa”, dice Roger Salazar, portavoz de No on Proposition 19 (No a la Proposición 19). “Lo único cierto es que el precio de la marihuana, antes de los impuestos, va a bajar y el uso va a subir. Y si sube el uso es lógico que va a subir el abuso también”.

Considera que la Proposición 19 no va a “controlar, regular e imponer impuestos en la venta de marihuana”, como se dice, pues “en la propuesta no hay nada escrito” que asegure que eso será un hecho.

“Lo que sí hace es legalizar el uso, la posesión, el crecimiento, cultivación y transportación de marihuana legalmente, sin tomar en cuenta si las ciudades o los condados van a legalizar la venta de la marihuana”, señala.

Hasta ahora en California la marihuana para uso médico es legal desde 1996, cuando se aprobó la Proposición 215. Según Salazar, ellos están a favor del uso medicinal de la marihuana, pero son los mismos pacientes de las cerca de 10 mil clínicas distribuidas en el estado los que dudan de la Proposición 19. “Ellos piensan que esto va hacer daño a los pacientes que verdaderamente lo necesitan, porque si pasa, los únicos que van a sufrir son los pacientes “.

Y cuál es la visión que tiene Salazar del futuro, si pasara la 19: “Si se aprueba en noviembre vamos a mirar la pesadilla en California, porque es un genio que no se puede meter de nuevo a la botella. Va a ser como el wild west, porque el uso, la posesión y transportación de la marihuana va a ser legal y todas las ciudades y condados van a tener que correr para tratar de controlarlo”.

Sí a la 19

“California está ahora en una crisis fiscal. No tiene dinero para pagar a sus policías ni a sus maestros. Regulando y controlando el cannabis, mejor conocido como la marihuana, puede traer mil millones de ingresos al estado, ademas de crear decenas de miles de trabajos y ahorrar al departamento de policía cienes de millones de dolares anuales”, sostiene Gianni Feliciano, coordinador de operaciones de Yes on Proposition 19 (Sí a la Proposición 19).

Feliciano apunta que con la regulación y el control del mercado de la cannabis, el estado, las ciudades y los condados podrán obtener las ganancias que sostienen “al bajo mundo ahora mismo”. Y que con estas medidas, se le daría “un golpe fuerte a los cárteles y al mercado negro, que son los que están causando que no haya seguridad y salud pública”.

Continúa: “El dinero está yendo a los criminales, cuando puede ir a los policías. Acaban de despedir a policías en Oakland por falta de dinero”.

Además, plantea que las corporaciones policiacas podrán hacer un verdadero esfuerzo por proteger a las comunidades, porque “no tendrían que estar arrestando a personas que no son violentas por simple posesión de cannabis. En California hubo 61 mil arrestos por posesión de marihuana en 2009. Mientras que en el mismo año hubo 60 mil crímenes violentos que no fueron resueltos. Con eso podemos ver la dirección en que la policía esta enfocando sus recursos”.

—Los opositores alegan que habrá más abuso y acceso a la marihuana entre menores de 21 años.

—Ya está disponible a las comunidades, los jóvenes de la escuela superior e intermedia tienen más acceso a la marihuana que al alcohol, y eso es porque tenemos un mercado regulado y controlado, donde en las tiendas te piden identificación antes de venderte una botella de alcohol y antes de vender cigarillos. Los que venden drogas en la calle no piden identificación, no les importa, sólo les importa el dinero. El decir que trae más adicción es falso porque se ha comprobado que la marihuana no es adictiva y hay muchas personas que piensan que la marihuana te lleva a otras drogas y eso es totalmente falso.

Y ¿cuál es la visión que alcanza a ver Feliciano a través del humo de la discusión?: “Veo una reducción en crimen , veo un mejor estado fiscal y veo muchos trabajos creados por este mercado, ya que es un mercado grande para el cual se estiman 14 millones de dólares anuales en California“.

La Propuesta

En la Proposición 19 se indica que la gente mayor de 21 años podrá poseer, cultivar o transportar marihuana (hasta una onza) para consumo personal.

Permite a los gobiernos municipales regular y establecer impuestos para quienes la produzcan y vendan.

La medida también prohíbe la posesión en escuelas, usarla en público o cuando estén menores presentes, ofrecerla a menores de 21 años, y mantiene la prohibición de conducir bajo el influjo de la yerba.

Hasta ahora, la mayoría de las encuestas se enfilan a una aprobación de la propuesta con un margen de al menos 10 puntos porcentuales.

El milagro

Hoy hace tres años fue el día del milagro.
Nos revolcamos a un lado de la carretera. Giramos nuestras vidas en medio del desastre. Los golpes ocurrieron en la coraza de la nave y en parte de nuestros trajes galácticos. Vimos lejanas pirámides invisibles de luz y gigantes, más allá de nuestras existencias. Nosotros sobrevivimos y el cosmos reventó después, lanzándonos a terrenos insospechados y distanciados, porque la vida ocurre sólo una vez, y nosotros, como los gatos, ya gastamos dos que tres palpitaciones.
Nos desdoblamos juntos hacia el abismo y mi cabeza estalló en fragmentos de aire rojizo, empañando los cristales rotos y los fierros retorcidos. Las manos de mis amigos me salvaron y lo agradezco. Me arrastraron lejos de los duendes oscuros de la inconciencia.

Aquí seguimos en la orilla de ese camino, avanzando a un lado de la carretera de la vida, hasta llegar alguna vez a nuestra verdadera casa, en algún lugar.

Eso fue un 12 de octubre, en la carretera a Vallarta, rumbo a la ceremonia del tambor.

Gracias a Adriana, Érika y Óscar, por compartir ese momento aquí en la tierra; por la locura, la lucidez, la fuerza y el amor.

 

Crónica de Dolores

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El Mensajero

ImpreMedia

Ricardo Ibarra

SAN FRANCISCO.— Los viejos tiempos no fueron distintos a nuestros días. La cabeza del rebelde cura Miguel Hidalgo fue cercenada y expuesta en la famosa Alhóndiga de Granaditas, en Guanajuato, México, en 1811. El plan: advertir a los indígenas, mestizos y criollos que la sublevación no iba a ser tolerada por la Corona española, que en aquel inicio del siglo 19 controlaba el agreste territorio de la tuna y el nopal.

Hoy, los narcos tambien cortan cabezas para mandar señales de sangre a sus rivales. Tienen en jaque al gobierno federal, que encabezada por el presidente Felipe Calderón ha provocado a los grupos armados del país con su “Guerra al narcotráfico”. Y no es un grupo minoritario, el narco controla varios gobiernos estatales y locales con su dinero y armamento, como sucede en Tamaulipas. Secuestran a políticos renombrados, como a “El Jefe” Diego Fernández de Cevallos, desaparecido desde mitad de este 2010 por el presunto comando narco guerrillero, el Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI).

En México, prácticamente cualquier pueblo o ciudad tiene una estatua en honor a Miguel Hidalgo. Y si es muy miserable la población, hay al menos una calle dedicada a este insurgente considerado el “Padre de la Independencia”, por alzar el famoso Grito de Dolores, con el cual incitó a sus fieles a levantarse contra “el mal gobierno”.

La ciudad de San Francisco también tiene calle y estatua. Está en el distrito de la Misión. En Dolores Park.

Pero el entorno es distinto a los sitios donde descansa la figura del insurgente en México. En este parque se puede ver durante cualquier domingo caluroso a los san franciscanos tomar el sol tirados en el pasto con todo y bronceador, sombrillas, bikini, gafas y perros sueltos.

Pobladores de distintas razas llegan, tienden alguna sábana, preparan aperitivos, charlan, toman algún brebaje con alcohol o sin alcohol y fuman yerba o la comen en galletas con sabor a chocolate que un tipo distribuye con sonrisa en la cara.

Entre esa muchedumbre hay un mexicano. No importa el nombre. Es uno más de los más de 30 millones que trabajan en Estados Unidos, la mayoría, como él, en el área de servicios. Él es uno de los paleteros que circulan por el parque, empujando el carrito con helados de la marca El michoacano. Dice que no está enterado de los festejos especiales que habrá en la ciudad con motivo del Bicentenario independentista. “Pues que festejen. Aquí es puro trabajar”, dice resignado.

En tono de broma le pregunto la fecha del famoso Grito de Dolores. No sabe. Finalmente a ese vendedor de paletas ni la Independencia ni la Revolución le heredó algún beneficio. En su país de origen la democracia existe en la demagogia de los políticos, con dos cuestionados procesos electorales como antecedente, el de Carlos Salinas en 1988 y en 2006 con Felipe Calderón.

¿Cómo llegó la estatua de Miguel Hidalgo a Dolores Park? Parece un misterio. El Consulado mexicano en San Francisco no tiene el dato.

Para el cónsul, Carlos Felix, lo más importante del Bicentenario en San Francisco es la “relación bicultural” entre mexicanos y estadounidenses: “Sin duda alguna, las aportaciones y presencia de los mexicanos en el llamado ‘Estado Dorado’ han contribuido en estos 200 años a su riqueza cultural, material, social y a servir de puente para un mejor entendimiento con México”.

Dice el dicho que las desgracias vienen en tres. Y muchos ya le han puesto el tercer nombre a la cadena de centenarios iniciada en 1810, continuada en 1910 y con este 2010 que espera su calificativo en la historia.

Mismo sexo, ¿misma casa?


La Opinión

Ricardo Ibarra

SAN FRANCISCO.— Paciencia es una de las virtudes que tendrá que desarrollar la comunidad gay de California. Al menos, hasta que en diciembre la Corte Federal de Apelaciones del Noveno Circuito decida si es o no constitucional el matrimonio entre parejas del mismo sexo.

La Corte Federal suspendió la decisión del juez Vaughn Walker, quien en días recientes había autorizado los matrimonios entre parejas del mismo sexo a partir de este miércoles 18 de agosto, a las 5:00 p.m.

Ahora las uniones legales de gays y lesbianas tendrán un suspenso indefinido, pues la Corte escuchará del caso hasta diciembre de 2010, y el proceso podría continuar hasta el próximo año, cuando posiblemente llegue hasta la Corte Suprema de Estados Unidos.

El director de asuntos gubernamentales, Mario Guerrero, adscrito a la organización California por la igualdad, explicó que la Corte Federal tendrá que decidir dos asuntos: “Uno es si los opositores, los que apoyan la Proposición 8, podrán apelar”. La segunda se deriva de esta primera elección: “Si eligen que pueden apelar, entonces escucharán el caso y darán su decisión sobre si la Proposición 8 es constitucional o no”.

La Proposición 8 fue votada por los electores de California para eliminar el derecho al matrimonio entre parejas del mismo sexo, en 2008. De manera que la Constitución del estado sólo reconoció la unión civil entre hombres y mujeres.

En este caso, son tres jueces los que integran la Corte Federal de Apelaciones. Edward Leavy, Michael Daly Hawkins y Sidney R. Thomas. Dos de ellos con más tendencias liberales que otro. Esto no es lo relevante, sostiene Guerrero. “Nosotros creemos que los argumentos son lo importante, los mismos con los que el juez Walker tomó su decision para habilitar a la comunidad gay para casarse”.
¿Cuáles son esos argumentos? Pues que la unión legal entre homosexuales no daña la institución del matrimonio. Que tampoco perjudica a los niños sostenidos por estas parejas, y al contrario, los pequeños podrán disfrutar de los mismos apoyos y atenciones que los hijos de un matrimonio heterosexual.

Mario Guerrero, de la organización sin fines de lucro, tiene claro que la discusión llegará hasta la Suprema Corte. Entonces, “no sabemos qué es lo que pueda suceder. Seguramente, tendremos que volver a proporcionar nuestros argumentos, como también lo harán quienes apoyan la Proposición 8. La Corte Suprema tendrá la habilidad de decidir si es constitucional negarle la libertad de casarse a las parejas del mismo sexo”.

La Corte Suprema también tiene la facultad de no escuchar el caso y dejar la decisión a la Corte Federal de Apelaciones o la Corte de Distrito, “entonces quedaría habilitado el matrimonio entre parejas del mismo sexo”, sentencia Guerrero. Y remata: “Es un juego de espera”.

“Los esfuerzos no paran aquí. Tenemos que seguir y no sólo en las cortes, sino en el rango público. Necesitamos conversar con la familia y la comunidad, expicar por qué es importante para nosotros el matrimonio civil. Hay que seguir apoyando a lideres estatales que apoyan a la comunidad gay. La lucha no es sólo en las cortes, también hay que ganar en la decisión del público”, dijo.

Vestidos y alborotados

En México, cuando el novio jamás aparece en el altar para comprometerse con su novia, ante la ley divina, se dice que ella quedó “vestida y alborotada”.

Eso parece que sucedió con la pareja homosexual formada por José Jiménez —42 años, originario de México— y Jimmy Tilley —28 años, de Sequim, Washington—, cuando supieron que no podrían unirse legalmente este sábado 21 de agosto, fecha tentativa para su boda en el City Hall de San Francisco.
Los trajes quedaron adentro del clóset. Los vuelos de familiares y amigos fueron cancelados. Los anillos de compromiso en el interior del estuche. La ilusión en el calendario.

“Estamos decepcionados y tristes, pues no esperábamos esta decision”, confiesa Jiménez. “Sabíamos de la posibilidad, pero no lo esperábamos. Entre mi pareja y yo no cambia nada. Somos los mismos, pero las protecciones civiles que te brinda el matrimonio no las tenemos. Ojalá el próximo año podamos casarnos”.

José y Jimmy tienen más de cuatro años juntos. En 2008 decidieron unir sus vidas bajo el resguardo legal del matrimonio, cuando hubo posibilidad. No lo lograron. Desde entonces piensan en la boda. “Nuestras vidas son iguales a otra pareja casada, sólo que no tenemos los derechos civiles”, expone Jiménez.

Aunque en Ciudad de México fue abierta la discusión respecto a la adopción de niños entre matrimonios homosexuales, y es possible hacerlo en otros países, como Argentina o España, Jiménez asegura que este tema no es relevante en su relación. “No estamos en esa parte de nuestras vidas. No es algo que queramos hacer ahora, pero en unos dos años o cinco o los que sean, hablaremos de la adopción”.

José Jiménez pertenece al grupo de las minorías y la de los discriminados en Estados Unidos. Tiene ascendencia mexicana y es homosexual. Su vida es una constante lucha. Sabe lo que es exigir derechos ciudadanos.

Este es su desenlace: “Algo que los latinos hemos tenido en toda la historia de Estados Unidos es la discriminación. Como latinos tenemos que estar juntos. Las decisiones de las cortes afectan a muchas familias con integrantes gays o lesbianas. A todos nos afecta. Todos somos iguales. Buscamos algo mejor. Cuando mi mamá llegó a Los Ángeles quería que todos sus hijos fueran felices. Yo soy el único que hasta ahora no puede casarse”.

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