De grande quiero ser soldado

La reportera de Televisa le pregunta al niño mexicano montado encima de uno de los tanques bélicos que exhibe el ejército mexicano durante el pasado desfile del 16 de septiembre en las calles de la Ciudad de México:

—”Ahora, ¿dónde estás? Cuéntanos…”, pregunta la reportera.
—”En el tanque de guerra”, responde el niño.
—”¿Y te gusta?”.
—”Sí”.
—”¿Qué quieres ser de grande?”, pregunta la empleada de Televisa, insinuando.
—”Solda…”, y el mismo niño corrige antes de terminar la palabra. “Piloto”, concluye.
—”¿Piloto del ejército?”, irrumpe la reportera. El niño asiente con la cabeza.

Este diálogo fue transmitido en México por la televisión pública que monopoliza Televisa —junto con TV Azteca—.

Van más de 70,000 muertos por la supuesta “guerra contra las drogas” en la administración de Felipe Calderón.

El PRI regresa al poder con Enrique Peña Nieto como pantalla el 1 de diciembre.

Las televisoras lo en-cubren todo.

Para el futuro de la niñez mexicana, los administradores de la pobreza preparan un reino controlado por la guerra, la farsa y el consumo de fantasías comercializadas por televisión.

Por cierto, si vieron el reciente caso del helicóptero de la PGJE de Michoacán caído en el lago Zirahuén, mientras transportaba personal de TV Azteca, quizá se pregunten también: ¿Cuál es la nueva relación que han adquirido los mandos armados de México y los medios masivos de comunicación?

Vean la entrevista al niño en este video, a partir del minuto 3:25.

Narcocorrido de la Casa Blanca

 

Escribo a propósito de la reunión entre el caricaturista Rius (Eduardo del Río) y el poeta mexicano Javier Sicilia en Nueva York el jueves 10 de mayo, donde junto con Noam Chomsky recibirán un reconocimiento de la NACLA (North American Congress on Latin America), en su aniversario 45.

Durante una mudanza reciente –luego les contaré sobre los altísimos costos de renta en San Francisco–, encontré una revista de El Chamuco y los Hijos del Averno –número 225–. Me pareció el mejor momento para compartir un “narcocorrido prohibido” insertado en esa edición.

La revista de El Chamuco –casa caricaturesca de Rius, El Fisgón, Helguera, Hernández, Patricio y otros– había respondido al llamado del gobernador de Sinaloa, Mario López Valdez, Malova, de prohibir en mayo de 2011 la difusión de narcocorridos en bares, cantinas y centros sociales con permiso para vender alcohol.

A continuación tan sólo la mitad del “Narcocorrido de los narcopresidentes”, escrito por Pedro Miguel e ilustrado por Alejandro Magallanes.

Nada más recuerde leerlo a ritmo de cualquier canción de los Tigres del Norte o Tucanes de Tijuana. ¡Ajúa!

Metiéndose un pericazo

andaba Barack Obama

y en eso volteó la vista

a la tierra mexicana.

Llamó a la Hillary Clinton

y llamó a Carlos Pascual:

“Quiero que armen, allá abajo,

un desmadre sin igual.

“Denle granadas al narco,

y rifles a Calderón

y que entre los mexicanos

empiece la matazón”.

Dicen que Barack Obama

es sirviente de los Bush

y quería vender armas

a sus vecinos del sur.

Soñaba con las divisas

que lava la economía.

“Pa’ que progresen los bancos

hay que mercar cocaína”.

“–Calderón, en tu gobierno

quiero meter mis narices.

–¡Ay, Barack!, ¡Que me sonrojas

con las cosas que me dices!”

Barack la tiene muy fácil

siendo el otro tan chiquito

y si además se le entrega

recostado de pechito.

“–Felipe, quiero que mates

más criminales ojetes.

–Yo hago lo que tú me pidas

si me compras más juguetes”.

–Felipe, vamos a darnos

un pasón de mota fina.

–Barack, lo que a mí me gusta

son los tiros te tequila.

–Dime, valiente Felipe,

¿Por qué no agarras al Chapo?

_Barack, no te hagas pendejo,

que ese está bajo tu mando.

Sicilia en San José

Y también en San José, en la alta California, estará Javier Sicilia debatiendo sus ideas del cambio pacifista en México con el comentarista de CNN Ruben Navarrete, moderado por Samuel Orozco, de Radio Bilingüe.

Esto es hoy 4 de mayo a las siete de la noche en el auditorio Morris Daley, One Washington Square, de la Universidad del estado de San José.

En esta misma ciudad, pero el lunes 7, Sicilia impartirá la conferencia “La emergencia nacional de México y el rol de los Estados Unidos”, en el Mayfair Community Center (2039 Kammerer Ave., San José, CA 95116), a partir de las 5:00 pm, con acceso libre y gratuito.

 

De Nobel a Nobel

CARTA ABIERTA DE ADOLFO PÉREZ ESQUIVEL A BARACK OBAMA

Vs la guerra de EEUU. Foto Ricardo Ibarra

Manifestación contra la guerra de EEUU, afuera del Masonic Center en San Francisco, previo a la visita de Obama en abril de 2011. Foto Ricardo Ibarra

Estimado Barack:
Al dirigirte esta carta lo hago fraternalmente y a la vez para expresarte la preocupación e indignación de ver cómo la destrucción y muerte sembradas en varios países, en nombre de la “libertad y la democracia”, dos palabras prostituidas y vaciadas de contenido, terminan justificando el asesinato y es festejado como si se tratase de un acontecimiento deportivo.
Indignación por la actitud de sectores de la población de los EE.UU., de jefes de Estado europeos y de otros países que salieron a apoyar el asesinato de Bin Laden, ordenado por tu gobierno y tu complacencia en nombre de una supuesta justicia.
No buscaron detenerlo y juzgarlo por los crímenes supuestamente cometidos, lo que genera mayor duda; el objetivo fue asesinarlo.
Los muertos no hablan, y ante el miedo a que el ajusticiado pudiera decir cosas no convenientes para los EE.UU., la salida fue el asesinato y asegurar que “muerto el perro se terminó la rabia”, sin tener en cuenta que no hacen otra cosa que incrementarla.
Cuando te otorgaron el Premio Nobel de la Paz, del cual somos depositarios, te envié una carta que decía: “Barack, me sorprendió mucho que te hayan otorgado el Nobel de la Paz, pero ahora que lo tienes debes ponerlo al servicio de la paz entre los pueblos; tienes toda la posibilidad de hacerlo, de terminar las guerras y comenzar a revertir la grave situación que vive tu país y el mundo”.

Sin embargo has incrementado el odio y traicionado los principios asumidos en la campaña electoral ante tu pueblo, como poner fin a las guerras en Afganistán e Irak y cerrar las cárceles en Guantánamo y Abu Graib en Irak. Nada de eso has logrado hacer; por el contrario, decides comenzar otra guerra contra Libia, apoyada por la OTAN y la vergonzosa resolución de las Naciones Unidas de apoyarla; cuando ese alto organismo, empequeñecido y sin pensamiento propio, ha perdido el rumbo y está sometido a las veleidades e intereses de las potencias dominantes.

La base fundacional de la ONU es la defensa y promoción de la paz y dignidad entre los pueblos. Su preámbulo dice: “Nosotros los pueblos del mundo”, hoy ausentes de ese alto organismo.

Quiero recordar a un místico y maestro que tiene en mi vida una gran influencia, el monje trapense de la Abadía de Getsemaní en Kentucky, Tomás Merton, quien dice: “La mayor necesidad de nuestro tiempo es limpiar la enorme masa de basura mental y emocional que atasca nuestras mentes y convierte toda vida política y social en una enfermedad de masas. Sin esa limpieza doméstica no podemos comenzar a ver. Si no vemos no podemos pensar”.

Eras muy joven Barack durante la Guerra de Vietnam; tal vez no recuerdes la lucha del pueblo norteamericano por oponerse a la guerra.

Los muertos, heridos y mutilados en Vietnam hasta el día de hoy sufren sus consecuencias.

Tomás Merton decía -frente a un matasellos del correo que acababa de llegar, The U.S. Army, key to peace, “El ejército estadounidense, clave de la paz”-: ningún ejército es clave de la paz. Ninguna nación tiene la clave de nada que no sea la guerra. El poder no tiene nada que ver con la paz. Cuando más aumentan los hombres el poder militar, más violan la paz y la destruyen.

He compartido y acompañado a los veteranos de guerra de Vietnam, en particular a Brian Wilson y sus compañeros, quienes fueron víctimas de esa guerra y de todas las guerras.

La vida tiene ese no sé qué de lo imprevisto y sorprendente, de la fragancia y belleza que Dios nos dio para toda la humanidad y que debemos proteger para dejar a las generaciones futuras una vida más justa y fraterna; restablecer el equilibrio con la Madre Tierra.

Si no reaccionamos para cambiar la situación actual de la soberbia suicida, arrastrando a los pueblos a recovecos profundos donde muere la esperanza, será difícil salir y ver la luz. La humanidad merece un destino mejor.

Sabes que la esperanza es como el loto que crece en el fango y florece en todo su esplendor mostrando su belleza. Leopoldo Marechal, ese gran escritor argentino, decía que “del laberinto se sale por arriba”.

Y creo, Barack, que después de seguir tu ruta equivocando caminos, te encuentras en un laberinto sin poder encontrar la salida y te entierras más y más en la violencia, en la incertidumbre, devorado por el poder de dominación, arrastrado por las grandes corporaciones, el complejo industrial militar, y crees tener el poder que todo lo puede y que el mundo está a los pies de los EE.UU. porque impone la fuerza de las armas, e invades países con total impunidad. Es una realidad dolorosa, pero también existe la resistencia de los pueblos que no claudican frente a los poderosos.

Son tan largas las atrocidades cometidas por tu país en el mundo que daría tema para largo, es un desafío para los historiadores que tendrán que investigar y saber de los comportamientos, política, grandeza y pequeñeces que han llevado a EE.UU. al monocultivo de las mentes que no le permite ver otras realidades.

A Bin Laden, supuesto autor ideológico del ataque a las Torres Gemelas, lo identifican como el Satán encarnado que aterrorizaba al mundo y la propaganda de tu gobierno lo señalaba como el “eje del mal”, y eso le ha servido para declarar las guerras deseadas que el complejo industrial militar necesita para colocar sus productos de muerte.

Sabes que investigadores del trágico 11 de septiembre señalan que el atentado tiene mucho de “autogolpe”, como el avión contra el Pentágono y el vaciamiento anterior de las oficinas de las Torres; atentado que dio motivo para desatar la guerra contra Irak y Afganistán y ahora contra Libia; argumentando en la mentira y la soberbia del poder que todo lo hacen para salvar al pueblo, en nombre de “la libertad y defensa de la democracia”, con el cinismo de decir que la muerte de mujeres y niños son “daños colaterales”. Eso lo viví en Irak, en Bagdad con los bombardeos a la ciudad y el hospital pediátrico, y en el refugio de niños que fueron víctimas de esos “daños colaterales”.

La palabra vaciada de valores y contenido, por lo que al asesinato lo llamas muerte y dices que por fin EE.UU. ha “muerto” a Bin Laden. No trato de justificarlo bajo ningún concepto, estoy en contra de todo terrorismo, tanto de esos grupos armados, como del terrorismo de Estado que tu país ejerce en diversas partes del mundo apoyando a dictadores, imponiendo bases militares e intervenciones armadas, ejerciendo la violencia para mantenerse por el terror en el eje del poder mundial. ¿Hay un solo “eje del mal”? ¿Cómo lo llamarías?

¿Será por ese motivo que el pueblo de los EE.UU. vive con tanto miedo a las represalias de quienes llaman el “eje del mal”? El simplismo e hipocresía de justificar lo injustificable.

La paz es una dinámica de vida en las relaciones entre las personas y los pueblos; es un desafío a la conciencia de la humanidad; su camino es trabajoso, cotidiano y esperanzador, donde los pueblos son constructores de su propia vida y de su propia historia. La paz no se regala, se construye, y eso es lo que te falta, muchacho: coraje para asumir la responsabilidad histórica con tu pueblo y la humanidad.

No puedes vivir en el laberinto del miedo y la dominación de quienes gobiernan los EE.UU., desconociendo los tratados internacionales, los pactos y protocolos, de gobiernos que firman pero no ratifican nada y no cumplen ninguno de los acuerdos, pero hablan en nombre de la libertad y el derecho.

¿Cómo puedes hablar de la paz si no quieres cumplir con nada, salvo los intereses de tu país?

¿Cómo puedes hablar de la libertad cuando tienes en las cárceles a prisioneros inocentes, en Guantánamo, en los EE.UU., en las cárceles de Irak, como la de Abu Graib, y en Afganistán?

¿Cómo puedes hablar de los derechos humanos y la dignidad de los pueblos cuando los violas permanentemente y bloqueas a quienes no comparten tu ideología y deben soportar tus abusos?

¿Cómo puedes enviar fuerzas militares a Haití después del devastador terremoto y no ayuda humanitaria a ese sufrido pueblo?

¿Cómo puedes hablar de libertad cuando masacras a los pueblos del Medio Oriente y propagas guerras y torturas, en conflictos interminables que desangran a los palestinos e israelíes?

Barack: mira para arriba de tu laberinto, puedes encontrar la estrella que te guíe, aunque sepas que nunca podrás alcanzarla, como bien lo dice Eduardo Galeano.

Busca ser coherente entre lo que dices y haces, es la única forma de no perder el rumbo. Es un desafío de la vida.

El Nobel de la Paz es un instrumento al servicio de los pueblos, nunca para la vanidad personal.

Te deseo mucha fuerza y esperanza, y esperamos que tengas el coraje de corregir el camino y encontrar la sabiduría de la paz.

Buenos Aires, 5 de mayo de 2011

Un día como hoy, hace 34 años, volví a la vida; tuve un vuelo de la muerte durante la dictadura militar argentina apoyada por los EE.UU., y gracias a Dios sobreviví y tuve que salir por arriba del laberinto de la desesperación, y descubrir en las estrellas el camino para poder decir, como el profeta: “La hora más oscura es cuando comienza el amanecer”.

A %d blogueros les gusta esto: