#MéxicoSOS: con pintas amaneció #ConsuladoMexicano en #SanJosé

Fotos Suministradas

Por Ricardo Ibarra

El descontento por la administración de Enrique Peña Nieto en el gobierno federal mexicano volvió a traspasar fronteras esta madrugada de 1 de julio cuando el consulado de aquél país, en San José, Norte de California, amaneció con pintas y cárteles pegados a ventanas y otros objetos materiales.

Los registros del graffitti dicen: “Oaxaca Vive”, en un tiempo donde está por celebrarse en aquella región de México la tradicional Guelaguetza y momento que aprovecharán grupos civiles para rechazar la administración entreguista, corrupta y violadora de los derechos humanos de Peña Nieto. También puede leerse: “EZLN”, junto con la vanguardista estrella roja que caracteriza los movimientos de reinvinidicación social en el mundo.

El póster pegado a ventanas muestra una caricaturizada representación de quien ocupa la silla en Los Pinos, distinguido por la banda presidencial y su remilgoso copete, un tolete sostenido entre sus manos y en lugar de rostro, una pantalla de televisión con la palabra “OBEDECE”. El muñeco está rodeado por cerdos antropomorfos con escudos donde está grabada una serie de letras que pronuncian: “IMPOSICIÓN”. Alrededor de todos ellos, el pueblo mexicano cercándolos.

Estas acciones en San José fueron efectuadas exactamente a un año de que los mexicanos asistieran a los comicios para elegir al nuevo presidente de México. El fraude electoral, con el apoyo de los grandes medios de comunicación, terminó por imponer el 1 de diciembre de 2012 al representante del grupo político de Atlacomulco.

Anteriormente, este pasado 13 de junio de 2013, el consulado mexicano en San Francisco, amaneció con pintas y cartelones similares, en rechazo a la intolerante represión policiaca del gobierno capitalino de Miguel Ángel Mancera a manifestantes que recordaban el halconazo, la represión y matanzas del 1 de junio de 1971, por otro gobierno priista, el de Luis Echeverría.

#MéxicoSOS

Valiente pueblo de Michoacán

 Un soldado junto a un miembro de un grupo de autodefensa local en Buenavista, Michoacán, México. Los residentes han tomado las armas para defender su comunidad contra las bandas de narcotraficantes. Foto: AP

Soldado junto a un miembro de un grupo de autodefensa local en Buenavista, Michoacán, México. Los residentes han tomado las armas para defender su comunidad contra las bandas de narcotraficantes. Foto: AP

Hace años que los michoacanos en México viven sitiados por grupos de narcotraficantes, más recientemente La Familia, Los Caballeros Templarios y otras organizaciones criminales que saquean los recursos naturales.
 
El problema ha alcanzado niveles de guerra civil. Por la necesidad de proteger a sus familias, los pueblos han decidido tomar las armas y asegurarse de quién entra y sale de sus comunidades.
 
Los grupos narcotraficantes amenazan, desaparecen a pobladores, asesinan, y en las últimas semanas han cortado las vías de acceso a ciertas poblaciones, como Buenavista, Tomatlán y Tepelcatepec, dejándolos sin acceso a alimentos y sin flujo de bienes.
 
Mientras tanto –al igual que su antecesor en la presidencia­– Enrique Peña Nieto envía a sus marinos y sus soldados a territorio michoacano, con la promesa de ofertar seguridad. Su estrategia: ir a cazar a las guardias civiles, a los grupos de autodefensa y a todo aquel civil en posesión de algún arma.
 
Pareciera, en este caso, que el gobierno mexicano busca apoyar a los grupos criminales, más que asegurar la tranquilidad del valiente pueblo de Michoacán.
 
En la Bahía de San Francisco, los michoacanos se han movilizado en los consulados mexicanos de San José y Fresno, además del capitolio de Sacramento, en el último par de semanas. Exigen la seguridad de sus familiares en aquel viejo territorio Tarasco. Y para llamar la atención internacional, estarán en los próximos días en Washington D.C. y llevarán el tema hasta la ONU.
 
El pueblo michoacano nos enseña, como ha sido característica en su historia, a no vivir de rodillas.
 

Solalinde, el otro sacerdote católico

La migración es una tendencia natural. Migran las aves. Migran las mariposas. Migran las ballenas y migran los delfines –esto ya me sonó a canción de la Sonora Dinamita, o algo así. Los humanos también migramos, y en el territorio mexicano el peligro está a cada paso.
Existe una lista con 26,121 nombres de personas oficialmente desparecidas durante el sexenio del ahora académico de Harvard, Felipe Calderón Hinojosa, ex presidente de México [2006-2012], presentada por la Secretaría de Gobernación a finales de febrero de este 2013.
Dicha instancia de gobierno, con Miguel Ángel Osorio Chong al frente, mencionó que de esa cantidad de “personas extraviadas” –como le llaman–, faltaba analizar, junto con el Instituto Nacional de Migración, cuántos eran migrantes en tránsito, posiblemente víctimas de acontecimientos vinculados a la trata de personas o a grupos de la delincuencia organizada.
Supuestamente, la lista era pública en el sitio de internet del Sistema Nacional de Seguridad Pública, para la consulta ciudadana. La página está deshabilitada, pareciera con ello que la promesa del gobierno priista de dar búsqueda a los desparecidos, también quedó en el olvido de la demagogia y las noticias y cifras diarias.
La organización no lucrativa establecida en San Francisco, Global Exchange, tiene este año como candidato a su “Human Rights Awards” al sacerdote mexicano Alejandro Solalinde, quien por varios años ha defendido la libertad de paso de los migrantes en suelo mexicano y quien acompañó la caravana estadounidense por la reforma migratoria rumbo a Washington D.C.
Cuando hablamos de cifras, parece que hablamos de nadie, que los desaparecidos y extraviados en territorio mexicano no son ni existen o existieron, pero cuando a esos números se les añade a los hijos, a las madres y a las familias, el dolor alcanza una dimensión imposible de contabilizar.
Para nosotros, inmigrantes en los Estados Unidos, es un asunto vital dar el voto a Alejandro Solalinde en el “Human Rights Award” –recibido por el poeta mexicano Javier Sicilia en 2012 y antes Digna Ochoa [recibido por su hermano debido a su asesinato en el Distrito Federal]–, no tanto por su labor como defensor del derecho a la libertad de tránsito, sino para focalizar el verdadero problema de la migración, que es la destrucción de las comunidades rurales, cada vez más afectadas por inversionistas extranjeros que propician la ruina de las economías locales y vulneran la cohesión social de los pueblos.
Y como dijera en Guadalajara, uno de los discípulos de Solalinde, el obispo de Saltillo Raúl Vera: “Para la reconstrucción racional del país (México), los pequeños, organizados, pueden vencer a los monstruos […] La historia puede dar un vuelco”.
Emite tu voto por Alejandro Solalinde, aquí.

 

Sistema Bomb nominado al Grammy

El álbum ‘Electro-Jarocho’, de Sistema Bomb, producido por Héctor ‘Hecdog’ Pérez y entregado por la disquera Round Whirled Records, es nominado al Grammy 2013, categoría Latino alternativo.

Él lleva labial rojo

'Mitzi' baila con su sombra en el 'Esta Noche', de San Francisco. Foto: Ricardo Ibarra

‘Mitzi’ baila con su sombra en el ‘Esta Noche’, de San Francisco. Foto: Ricardo Ibarra

El estribillo aquel de Bronco: “Con zapato de tacón, las nenas se ven mejor”, puede ser mal interpretado en ‘Esta Noche’, bar de trasvestis en el barrio latino de San Francisco, la Misión.

Al menos ocurriría la confusión si el comensal empina un tequila doble y contempla a Mitzi Lee mover su cuerpo al ritmo frenético de la reverberación tropical.

En este video que produje –por una inesperada desviación nocturna–, “Mitzi” cuenta cómo fue definiendo su personalidad transgénero en la ciudad de San Francisco, hasta lograr incluso conservar su personalidad, no sólo arriba del escenario de Esta Noche, sino como cocinera en un restaurante de la ciudad, durante el día.

San Francisco definitivamente es el refugio de miles de homosexuales, lesbianas, bisexuales y transgénero –no sólo de Estados Unidos, sino de inmigrantes internacionales–, donde encuentran festivales anuales como el del Orgullo Gay o las fiestas en el vecindario de Castro, como Halloween, o incluso el programa de cine Lésbico Gay.

A la vuelta de la esquina encuentras espacios de esparcimiento como el Esta Noche, donde, si llegas a entrar, posiblemente puedas reconocer que con zapatos de tacón, no sólo “las nenas se ven mejor”, como entona Lupe Esparza. Y si a ese accesorio tan femenino le agregas el labial rojo, la peluca, el perfume, las lentejuelas, el sonido, las luces, los movimientos…

Homosexual o heterosexual, blanco o negro, nativo o extraterrestre, qué importa. Las diferencias son la riqueza de la humanidad.

¿O quién prefieres ser tú esta noche?

Mejor: ¿Quién eres tú ahora?